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martes, 12 de agosto de 2008

Polvo


Desde que aspiré tus uñas quiero aferrarme a algo. No sé bien a qué. A veces me raspa y sé que sangro por dentro. Pero no puedo ni escupir coágulos, ni expectorar el polvo blanco. Decime cómo hago para dejar de babear. Pensé en ir a matarte, de a poco, todas las noches, para ver si las uñas se quiebran y me dejan respirar.

Todavía no sé cómo sucedió. ¿Cómo lograste que tenga tus uñas adentro? Vos. Vos vas a tener que lamerme la boca, a ver si podés vivir con mi carcajada.

domingo, 11 de mayo de 2008

Il morto chi parla

Imagen de Richard Avedon
Me sangran los oídos. Cuando lo vi, muerto, sentado, esperándome en ese banco en el medio del patio, no escuché nada más. Sus ojos se movían desesperados y sus labios hacían muecas. Me sangran los oídos y a él las palabras. Se le descuelgan de la boca y chocan contra el piso. Caen lentas como hojas, pero se hacen añicos como vidrio.

Está muerto. ¿Y yo?