
Imagen de Mark Ryden
Puede ser abrumador. Pero el héroe debe atravesar todos los umbrales. Sentí el llamado. Dejé el mullido asiento.
Abrí la puerta.
Ráfaga de aire primaveral. El cielo azul, más azul al ser atravesado por golondrinas que dibujaban una trayectoria imposible que seguir.
Una mujer en bicicleta pedalea en la pronunciada ola de asfalto. Sonríe.
Los niños remontan cometas brillantes. Las madres acarician amorosamente a sus bebés. Los padres acarician amorosamente a sus perros.
No resistí. Tuve que cerrar la puerta inmediatamente. La violencia de las imágenes me golpeaba las sienes. Tenía náuseas. Llegué a la silla y volví a sentarme.
