
El tercer círculo surge
y solo encuentro despojos.
El cristal se oscurece, infatigable
madeja que el tiempo no urde.
Desnudo me asomo y busco la inerte
sonrisa de Cronos que pende de un hilo
desde el tercer piso:
aberrante sonido de muerte.
Frágil tiza que cae.
Cronos no se mueve.
Imagina que cae.
Imagina que muere.
