sábado, 6 de diciembre de 2008

Condicionamiento operante


La maldad hoy sobrevuela la cama como un halcón, con falsa indecisión. La habitación está empapelada de diarios. Cuando toque las superficies sé que crujirán.

Leo: "Abraham recluta jovencísimos chivos expiatorios". Sé que los desnuda con su lengua, sin hablar.

¿Qué vas a hacer con lo que no dijiste?

Sé que ahora fuiste a buscar leña. Sé que viste dos palomas intentando copular en el aire. Lo sé.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Coprofagia


Todos los domingos. La mesa servida. Lugares asignados. Civilizados modales. Semblantes alegres y risas diplomáticas. Complacientes contertulios.

Palabras de arena que caen sobre los platos y se amontonan. Yo las como con dificultad. Debo beber agua. Así. Todos los domingos.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Palomas

"...por vuestras hondas penas, vuestra sed insatisfecha,
y las urnas de amor que llenan vuestro corazón."
Charles Baudelaire



Uno
(la noche en llamas)





Me acurruqué y dejé que la luz me descubriera, me delatara, que rasgara el manto taciturno de mi habitación para hacerme aparecer entre la hiedra espesa que me cubría. Era transparente mi cuerpo; se sentía vacío y frío, y el hastío ya aparecía tras el vidrio empañado, como un aguacil rojo. Raspé mis huesos.
La sirena que no presagia un buen futuro era como esa luz; me chillaba y advertía de un peligro inminente que me rondaba y ya estaba en mi ser. Silencio intermitente. Silencio incandescente.
Debía acudir al llamado de los dioses que reptan, los buenos, los terrenales. Antes había respondido al mandato de uno, del que se disfraza de cordero. Pero ahora debía dejar que la sangre se vertiera en mí.
Debía esperar que de la luz brotara el fluido mineral en el momento en que un beso, como un chasquido infernal, sonara a lo lejos, en medio del páramo.

martes, 30 de septiembre de 2008

Arte y Oficios


Yo quería ser Ziggy Stardust. Confieso: arañarte, desarmarte y no estudiaste. Mal. Ahora, te pregunto: ¿las camisas que usé todo este tiempo eran amarillas? Ah, no las viste bien. Entiendo. Pero no agradezcas porque yo no fui.

Interesante ver cómo leés lo que querés acá. Pero, si no estudiaste ... No.

A tu diccionario le faltan hojas, las que vos querés o las que yo arranco. He notado que tus linternas no tienen pilas. Mal.

Comienzo a entender que vos sos Ziggy Stardust y que la baba se te cae un poco por la comisura. Limpiate porque queda feo, me manchás la mesa. Te lo abro. Te lo desarmo. No te araño hace años.

Ahora no entiendo. ¿Vos no usabas peluca? No leo. Escéptico: nunca, nunca, nunca.

viernes, 19 de septiembre de 2008

domingo, 7 de septiembre de 2008

Muñequitas


- Niñas, siéntense. ¡Qué feos esos modales! La túnica debe estar siempre blanca y estiradita. Las piernas como soldados, porque están custodiando el "tesorito". ¿Entienden? El pelo tirante y hacia atrás dejará ver sus delicadas facciones. Nada de maquillaje, no hay que atraer al Demonio. Las manos suaves y blancas, las uñas como porcelana. El semblante apacible y la voz nunca se levantará. Siempre estarán dispuestas a complacer a sus padres. Los papás les pedirán que se sienten en sus faldas. ¡Silencio niñas!

- ¿Por qué no agarrás un pepino y nos silenciás vieja pelotuda?

martes, 12 de agosto de 2008

Polvo


Desde que aspiré tus uñas quiero aferrarme a algo. No sé bien a qué. A veces me raspa y sé que sangro por dentro. Pero no puedo ni escupir coágulos, ni expectorar el polvo blanco. Decime cómo hago para dejar de babear. Pensé en ir a matarte, de a poco, todas las noches, para ver si las uñas se quiebran y me dejan respirar.

Todavía no sé cómo sucedió. ¿Cómo lograste que tenga tus uñas adentro? Vos. Vos vas a tener que lamerme la boca, a ver si podés vivir con mi carcajada.

martes, 17 de junio de 2008

Raid



"De tiempo en tiempo repitieron las furtivas entrevistas allí, en casa de ella.
Oscar se declaraba estar en el colmo de la dicha. Pero Enriqueta no estaba del todo segura; eso era el amor, lo que nunca había tenido, lo deseado, lo soñado con ardor."
"Donde su fuego nunca se apaga" - May Sinclair


Clementina dormía en una habitación muy pequeña. Todas las mañanas su madre entraba, le tendía la cama y revisaba minuciosamente las infantiles sábanas.


Esperaba encontrar algún fluido corporal, alguna sustancia viscosa, gelatinosa, de onírica procedencia, mientras su hija la observaba lánguidamente, sentada en una esquina de la habitación, con las piernas muy juntas, demasiado juntas. Miraba con blanda atención el protocolo, esos ademanes bruscos, cortantes.


Esta vez fue diferente. Las sábanas fueron rociadas con un producto de fuerte olor. Clementina debió hacer la cara a un costado cuando sintió que sus mejillas estaban húmedas.


A la mañana siguiente, Gregorio fue hallado fúnebremente envuelto en una crisálida a lunares. Clementina lo abrazaba, aún dormida.


domingo, 11 de mayo de 2008

Il morto chi parla

Imagen de Richard Avedon
Me sangran los oídos. Cuando lo vi, muerto, sentado, esperándome en ese banco en el medio del patio, no escuché nada más. Sus ojos se movían desesperados y sus labios hacían muecas. Me sangran los oídos y a él las palabras. Se le descuelgan de la boca y chocan contra el piso. Caen lentas como hojas, pero se hacen añicos como vidrio.

Está muerto. ¿Y yo?

miércoles, 9 de abril de 2008

Ver para creer


¿Alguien duda de que es posible viajar en el tiempo?
Yo no.

¿Alquien duda de que es posible remontarnos al ... 5 de marzo?
Yo no.

Así que, si todavía tenéis dudas, dirigíos hacia esa fecha en este mismo blog.
Verán el poder de Vladimir.

¿Alguien tiene alguna duda todavía?

domingo, 16 de marzo de 2008

Lengua muerta




Imagen: La muerte de Marat de J.L. David


De las cartas de Oscar Wilde a Lord Alfred Douglas:


Quizás sepa de ti mañana. No puedo soportar tu tristeza e infelicidad: porque no puedo remediarlas. ( Carta del 5 o 6 de noviembre de 1894)


El dolor, si vuelve, no permanecerá para siempre; ciertamente, un día tú y yo nos encontraremos de nuevo, y aunque mi rostro sea una máscara de pesadumbre y mi cuerpo esté decrépito por la soledad, tú y sólo tú reconocerás el alma que es más hermosa porque encontró a la tuya. (Carta del mes de mayo de 1895)


Oh, la más querida de las criaturas, si alguien herido por la soledad y el silencio llega a ti, deshonrado, de risible linaje para los hombres, oh, tú podrás al tocarle cerrar sus heridas y rehabilitar su alma que la desdicha había por un instante ahogado. (Carta del 20 de mayo de 1895)



Me acosté al lado del cadáver. Pensé que aún podía ser testigo de tu último destello. Mi única obra, despedazada sobre el parquet.

Mientras esperaba, morí. Sentí el abandono. Los fluídos se solidificaron y se convirtieron en cristales filosos que laceraban por dentro y dejaban rastros comprometedores en la habitación. Evidencia incriminatoria.

La vista se nubló y los escasos objetos que poblaban mi llanura baldía quedaron marcados en mi retina como figuras de azúcar.

Yaciendo sobre el piso de madera presentí al niño alado. ¿Vino a participar expectante de mi descenso al infierno? No, quizás, a guiarme.

Nosotros atados, esposados, unidos por otro mientras él reía y mostraba sus dientes hermosos como la definitiva y perversa salida divina. Con ellos logró que abriera mi mano seca. Un débil y crepitante movimiento permitió que una gota (la última) se deslizara y regara el tenue rostro tuyo.


miércoles, 5 de marzo de 2008

Especies


Al final, siempre al final. No porque fuera malo, sino porque lo había elegido. Podía darme ese lujo, si, y me complazco al complacerme siempre que puedo. Me complace ella - culándome sobre la mano, en esta ocasión.

Antes que yo había tres o cuatro personas, no lo recuerdo bien porque no es importante (al contrario del criterio cuantitativo y generalizador que "ella" manejaba en ese momento). Sin embrago, en el fondo también había tres "personas" que, a pesar de acompañarme, no se complacían en complacerse. Lo natural se opone a lo artificial. Yo era innatamente natural. Ellos no percibían la naturalidad de mis ideas innatas (pero no innatistas). ¡Alienados! ¡Alienados! ¡Álienes! ¡Qué descalificación a la naturaleza humana! Naturaleza que yo defendía a ultranza y que, incluso, me hacía meter en terrenos inaccesibles por hallarse cubiertos de troncos y hiedras, mohosas piedras y verdes, jabonadas.

Adelante estaba aquella flaca mujer (¿cómo olvidar ese rostro?). No, creo que su rostro era imperfectamente olvidable frente a su voz. Era una aguja de tejer. Ella la introducía en los oídos de todos y no paraba hasta que viera correr por las mejillas un escalado mar rojo. Yo había optado por evadirla porque, luego de un tiempo, ya no fue sólo la aguja, también era la madeja de lana amarronada imposible de ovillar la que era introducida en algunos de mis compañeros.

Por eso, yo estaba al final, siempre al final. No porque fuera malo, sino porque lo había elegido.

lunes, 3 de marzo de 2008

Confusión


Imagen de Helmut Newton







We can cap the old times, make playing only logical harm But she can read, she can read, she can read, she can read, she's bad she can read, she can read, she can read, she's bad You go stabbing yourself in the neck it's in the things that she puts in my head Her stories are boring and stuff, she's always calling my bluff

jueves, 14 de febrero de 2008

Get a taste in my mouth









Hoy te arrancaría la lengua, frutilla sangrienta. Y después la masticaría despacio. Que la sangre gotee desde la comisura de tus labios y que lentamente fuera manchando el mantel con florcitas bordadas sobre el que apoyo mi taza de té mientras tus ojos se vacían.

sábado, 2 de febrero de 2008

"Nadie podría reconocerme ahora"




Estás escuchando: Die Mensch Maschine de Kraftwerk (en Die Mensch Maschine).

miércoles, 30 de enero de 2008

This - illusion



Cuando me di cuenta de que confundís los significados de algunos términos, de que tu gusto musical es deplorablemente snob y de que leés el horóscopo todos los días, tuve la certeza de que no eras vos.

domingo, 20 de enero de 2008

Leyendo el diccionario


Del Diccionario del que duda de John R. Saul:


Optimismo - En su aplicación personal, grata y útil distracción frente a un día opresivo y la certidumbre de la muerte.

En su aplicación social, fuerza pueril que elimina el poder consciente del individuo para la crítica, el rechazo y la duda. El optimismo, como el patriotismo, es la herramienta pública de los canallas y los ideólogos. Véase pesimismo.


Pesimismo - Una protección valiosa contra la charlatanería.

Más útil para el individuo que el escepticismo, que degenera fácilmente en cinismo y así se torna una fuerza negativa y derrotista. El pesimismo es un filtro consciente que desarma a los ideólogos y nos libera para actuar de manera práctica.

El único pesimista peligroso es el que tiene poder, el que es optimista acerca de sí mismo y pesimista acerca de los que él gobierna. En nuestra sociedad encarcelada por la retórica, estos pesimistas públicos son cada vez más difíciles de identificar. Se los reconoce por su insistencia en resolver problemas, hallar soluciones, crear prosperidad, ganar guerras y terminar con el crimen; pero cuanto más optimista es su retórica, más pesimistas son en sus actos reales.

El pesimista saludable modera sus actos públicos con la duda y escucha atentamente las reverberaciones sociales que se pueden traducir en oportunidades sensatas. Las élites que son optimistas acerca de sí mismas y pesimistas acerca de los gobernados están prontas para el reemplazo.

martes, 15 de enero de 2008

Sábado 12


Imagen de Mark Ryden


Bajo monótonamente la escalera del hotel de Av. de Mayo, con el sueño atado al tobillo. No me agarro del pasamanos porque me da asco tocar una superficie tan fría tan temprano en la mañana. Los escalones son teclas de piano que saben sólo un acorde. En uno de ellos, bajo la ventana sin vitrales: libélula de crujientes alas muerta, seca.

Camino por la calle Defensa. Las sucias baldosas dibujan un falso tablero de ajedrez. Los espacios que faltan forman grandes agujeros de color negro embetunado enigmático. Al borde del abismo cuelgan las patas: cucaracha de cobre reluciente, lustrada con el mismo lustrametales que usan en los pestillos y en los porteros eléctricos.

Mientras regreso espero encontrar alguna paloma descuartizada, aplastada gracias al descuidado andar de la monstruosa rueda de algún colectivo. Pero no, no creo en la justicia divina.

martes, 8 de enero de 2008

Derecho de mirar


A usted

yo no lo miro

mi vida no le importa

Amo lo que amo

y sólo eso me importa

y me ve

Amo a los que amo

los miro

me dan derecho


Jacques Prévert

jueves, 3 de enero de 2008

"Guarda e passa" o El peso de los Clásicos


Esta es la conducta adoptada por muchos. No es la mía.

Prefiero que mis palabras me condenen. Ciertamente, no seré un espectador, mucho menos un transeúnte.

Me aturde lo "políticamente correcto" y el típico "no te metas".

Así que nada de "virgileriadas" estúpidas. Cuando pase, quedará una estela de baba pegajosa y molesta.